Quien busca cuánto gana el dueño de un gimnasio suele esperar una cifra. La respuesta honesta tiene 3, y en casi todas las conversaciones que tengo con dueños solo se mira una.

La primera es lo que factura el centro. La segunda, lo que queda después de pagar los gastos. La tercera, lo que se lleva a casa quien lo lleva, que no siempre coincide con la segunda.

Si ya tienes gimnasio, seguramente conoces la primera de memoria y la segunda por el cierre del gestor. Tiene sentido: son las que te piden el banco y Hacienda. La tercera no te la pide nadie, y es la única que responde a la pregunta del título.


¿Cuántos clientes suele tener un gimnasio?

Depende muchísimo de si hablas de una cadena o de un centro independiente, y la media del sector esconde esa diferencia.

Según el I Informe Anual del Fitness en España, en el país hay 7,053 millones de abonados y 5.806 centros fitness. De esos centros, el 69% son de operadores individuales. Pero las cadenas, con el 31% de los centros, se quedan el 68% de los abonados.

Haz la división con esos datos y sale una foto muy distinta para cada uno: unos 2.700 abonados por centro de cadena y unos 560 por centro independiente.

Es una media, así que tu centro puede estar lejos por los dos lados. Pero si tienes un gimnasio de barrio, esa es la escala con la que compararte.


¿Cuánto factura un gimnasio al mes?

El mismo informe sitúa el ingreso medio mensual por abonado en 38,2 euros. Es la media de todo el sector, cadenas incluidas, así que para un centro independiente da el orden de magnitud.

¿560 abonados a 38,2 euros? Unos 21.400 euros al mes. Algo más de 256.000 al año.

Tu cuenta sale mejor con tus datos: socios activos este mes multiplicados por tu ingreso medio por socio, que casi nunca coincide con la cuota de la tarifa. Los entrenamientos personales, las matrículas y los bonos cuentan. Las altas que se dieron de baja en febrero, no.


¿Cuánto gana el dueño de un gimnasio?

De esos 21.400 euros sale todo: alquiler, nóminas, suministros, mantenimiento, software, la cuota de la financiación del equipamiento y los impuestos. Lo que queda es el beneficio del negocio.

Vas a pensar que ese beneficio es lo que gana el dueño. Casi nunca.

En la mayoría de centros independientes que conozco, el dueño también trabaja dentro. Abre por la mañana, da clases, cubre la recepción cuando alguien falta y hace las altas. Si ese trabajo no está en nómina, el beneficio que aparece en el cierre incluye su sueldo. Y entonces el negocio no está ganando lo que parece: está pagando a su dueño con el beneficio.

La cuenta real es otra. Pon en los gastos lo que costaría contratar a alguien para hacer todo lo que haces tú, a precio de mercado. Lo que quede después de eso es lo que gana el negocio. Y tu ingreso total es la suma de ese sueldo y ese beneficio.

He visto este patrón en centros que facturaban bien y cuyos dueños estaban convencidos de que el gimnasio les daba dinero. Cuando se metía su propio trabajo en los gastos, la sala llena perdía dinero cada mes.


¿Es rentable tener un gimnasio?

A nivel de sector, sí. El informe Perspectivas del Mercado del Fitness en España de BDO recoge que el 81,1% de los operadores ha recuperado la rentabilidad que tenía antes de la pandemia. El mismo estudio advierte de que el sector sigue muy endeudado.

A nivel de tu gimnasio, la pregunta útil es más estrecha: ¿el negocio da dinero después de pagarte un sueldo por tu trabajo?

Si la respuesta es no, tienes un empleo con más riesgo y más horas que el de un gerente contratado. Puede merecer la pena por muchas razones. Pero conviene saberlo con un número delante.

Y si la respuesta es sí, la siguiente pregunta es cuánto tardaría en dejar de serlo si mañana dejaras de estar dentro.

Muy poco, en muchos casos.


¿Es rentable abrir un gimnasio?

Aquí las 3 cifras se calculan antes de tener ninguna. Los socios que tu zona puede darte marcan la facturación posible, y esa facturación tiene que cubrir los gastos, tu sueldo y la devolución de lo invertido.

Por eso la pregunta de cuánto se gana va unida a la de cuánto cuesta montar un gimnasio y cuántos meses hay que aguantar hasta cubrir gastos. Una sin la otra da una respuesta incompleta.


Lo que factura tu centro lo sabes de memoria. Lo que casi nadie ha hecho es separar lo que gana el negocio de lo que gana su dueño trabajando dentro.

¿Cuánto ganaría tu gimnasio si tuvieras que pagar a alguien por hacer tu trabajo?